Inicio

Escuchar es un acto de amor

En el Centro de Escucha La Sagrada Eucaristía, creemos que abrir el corazón al otro es el primer paso hacia la sanación. Aquí encontrarás un espacio seguro, donde tu voz es escuchada con empatía, sin juicios y con esperanza.

¿Quiénes somos?

Somos un equipo de servidores formados en escucha activa y comprometidos con la misión de acompañar, escuchar y sanar a través del amor y la empatía.

Contáctanos

Si tienes alguna duda o necesitas orientación, nuestro equipo está aquí para ayudarte.

Próximo taller

Nuestros Servicios

Acompañamiento integral para tu bienestar

Acompañamiento personalizado

Un espacio seguro para ser escuchado.

Te acompañamos en momentos de duelo, crisis, dudas o conflictos personales. Nuestro equipo de escucha activa está disponible para ti, presencial o virtualmente, con empatía, confidencialidad y sin juicios.

Talleres de Escucha

Escucha mejor, acompaña con el corazón.

Participa en nuestros talleres mensuales y aprende herramientas prácticas para comunicarte con empatía, profundidad y atención. Abiertos a toda la comunidad, presenciales y completamente gratuitos.

Atención especializada en crisis

Apoyo inmediato cuando más lo necesitas.

Si atraviesas una crisis personal o espiritual, estamos contigo. Ofrecemos escucha especializada, primeros auxilios psicológicos y, si es necesario, te conectamos con profesionales capacitados.


¿Quieres conocer más sobre nuestros servicios?

Testimonios


Sentía en lo más profundo de mi alma la necesidad de hablar con alguien que no conociera mi historia, pero que pudiera mirarme con el corazón abierto, brindarme escucha, apoyo y una palabra sabia nacida del amor.  En el Centro de Escucha encontré un refugio para mi espíritu, donde pude hablar sin temor, abrir mi corazón y descubrir verdades que dormían en mi interior.  Recibí un trato lleno de ternura, tan real y cálido que me recordó que Dios nunca se ha ido, que siempre ha estado aquí, caminando conmigo.  Hoy se que me envió un maravilloso ángel a través de ustedes.  Gracias desde lo mas profundo de mi ser.  Esto ha sido un renacer para mi alma.

Lina, 38 años


Dios me ha bendecido al poner en mi camino a un Ser maravilloso, que sin ninguna pretensión me abrazò muy fuerte!!.  Cuando me vio completamente desorientada, cuando se caían las lágrimas por no saber que camino debía tomar, me escuchó y oramos.  ¡A Dios gracias pude lograr tranquilizarme!.  Gracias Dios amado por este maravilloso espacio que encontré en el Centro de Escucha, con un ser maravilloso, quien lo da todo por su Hermano en Cristo.

Zulma, 76 años



Recuerda, escuchar es un acto de amor. 

Permítenos caminar contigo.